lunes, 4 de marzo de 2019

COROT 7b, el exoplaneta en el que llueven rocas ígneas


COROT 7b, el exoplaneta en el que llueven rocas ígneas
¿Imaginas que en lugar de una lluvia de granizo, lo que cayese sobre la Tierra fueran rocas ígneas? Pues algo parecido es lo que debe pasar en COROT 7b, uno de los primeros planetas extrasolares terrestres conocidos, pero con condiciones muy adversas para la vida tal como la conocemos.

De hecho, podemos decir que hablamos de uno de los exoplanetas más extremos del universo conocido pese a ser rocoso. Y es que, su situación muy cercana a su sol, lo hace totalmente violento y abrasado.

Cómo es COROT 7b, el exoplaneta extremo

Para empezar, este exoplaneta está a solo 2,5 millones de kilómetros de su estrella que, siendo más pequeña que nuestro Sol, es suficientemente calurosa para hacer que este mundo sea un infierno.
Imaginemos a Mercurio, muy próximo al Sol. Está a 58 millones de kilómetros de nuestra estrella. Imagina ahora lo que es COROT 7b, más de 20 veces más cercano.
Además, COROT 7b es un exoplaneta rocoso de los considerados supertierras. Es el doble de grande que nuestro mundo, pero cinco veces más masivo, pese a tener una densidad parecida a la terrestre.
En la Tierra cae agua cuando llueve, en parte, gracias a su situación en la zona habitable del Sol a 150 millones de kilómetros. COROT 7b es un planeta extrasolar anclado por efecto de marea a su estrella, a la que da siempre la misma cara, y sobre cuya superficie no hay vapor de agua ni dióxido de carbono, solo roca vaporizada formada por silicatos, hierro o magnesio. De ahí que se formen lluvias de rocas igual que cae granizo en la Tierra. Pero allí, los guijarros caen desde nubes de rocas.
Este exoplaneta se ubica a unos 500 años luz de nuestra Tierra. Fue descubierto hace más de una década desde Europa y es uno de los primeros que conocemos, especialmente siendo terrestre, ya que, antaño, casi todo lo que aparecía era gaseoso y del tamaño de Júpiter o mayor.

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