martes, 15 de mayo de 2018

Próxima b, el exoplaneta más cercano a la Tierra


Próxima b, el exoplaneta más cercano a la Tierra
Próxima b es el planeta más cercano a la Tierra de todos cuantos se conocen y no pertenecen a nuestro Sistema Solar. Pronto se convirtió en un mundo lleno de esperanzas para encontrar vida más allá de este vecindario, pero las pruebas son poco halagüeñas. Lo conocemos.

Así es el exoplaneta Próxima b

Próxima b, conocido también como Próxima Centauri b, es un exoplaneta situado en la zona habitable de la estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, una enana roja bastante más pequeña que nuestro astro.
Próxima b se situaría a unos 4,2 años luz de la Tierra. Es decir, a la velocidad de la luz, se podría llegar a él en unos 4 años.
Por ello el millonario ruso Yuri Milner puso en marcha un proyecto para enviar micronaves del tamaño de un teléfono móvil que viajen a la cuarta parte de la velocidad de la luz y que puedan llegar al planeta rocoso en unos 20 años para explorarlo. Incluso decidieron transferir a las sondas las consciencias propias y del difunto Stephen Hawking. ¿Llegarían a tiempo de lograrlo?
Se estima que el exoplaneta Próxima b tiene una masa similar a la de la Tierra, al igual que su radio, tal vez algo más grande, con una temperatura de aproximadamente 234 K.
Este planeta extrasolar orbita su estrella en un periodo de 11,186 días a una distancia de 0,05 UA (Unidades Astronómicas), es decir, muy cerca, más de lo que lo hace Mercurio con el Sol. Sin embargo, al tratarse de una estrella anfitriona enana roja, mucho más fría y estable que nuestra mediana amarilla, su superficie no será tan caliente como la de Mercurio.

Próxima b, la gran esperanza de vivir en otro mundo y encontrar vida extraterrestre

Tras el descubrimiento de Próxima b, muchos creyeron que podría ser un exoplaneta capaz de albergar vida por las condiciones que presentaba. Sin embargo, nuevos estudios demuestran que las enanas rojas, pese a ser estrellas muy estables y longevas, también generan enormes ráfagas de radicación de alta energía que acaban con las moléculas de hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, elementos imprescindibles para la vida tal como la conocemos y la existencia del agua en estado líquido.
Pese a que se considera que Próxima b está en la zona de habitabilidad de su estrella, dichas llamaradas habrían acabado, presumiblemente, con su atmósfera, expulsando el hidrógeno y demás componentes al espacio.
Supuestamente, Próxima b habría expulsado todo su hidrógeno en los diez primeros millones de años de su existencia. Es decir, que la vida tal como la conocemos, sería imposible, pero… ¿Y si hay vida que no conocemos…?

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